img-01

Consumo Personal.

  • SIMAS
  • 2 de Julio 2019
  • 0 Comentarios

Para evitar que el agua se termine, es necesaria la toma de conciencia y de acciones urgentes. Las autoridades deben hacer del agua, una prioridad de gobierno.
El racionamiento del agua para consumo, es viable desde el punto de vista de expertos nacionales e internacionales. Sin embargo, es necesaria la toma de conciencia y de acciones urgentes para un mejor aprovechamiento del agua y para no desperdiciarla.
El experto de la UNAM, Manuel Perló, del Instituto de Investigaciones Sociales, señaló que más del 35% del suministro de agua se desperdicia por fugas, además que el precio de distribución es demasiado alto y el consumidor final no paga lo justo. Para el experto, las autoridades deben fijar una posición y hacer del agua una prioridad
El desperdicio en infraestructura también debe terminar en el sector agrícola, y en el sector industria. Sin embargo, a nivel personal se pueden tomar acciones que afectan directamente a estos sectores y al de consumo personal, en el que diariamente se llegan a perder 22 mil 510 litros por segundo.


Loran Eisely

"Si hay magia en este planeta, está contenida en el agua"

Filósofo norteamericano y naturalistaver biografía Loran Eisely
img-01

Agua e industria.

  • SIMAS
  • 1 de Julio 2019
  • 0 Comentarios
Más de 80% del agua se va en uso agrícola y de la industria

La industria de producción y la agricultura consumen la mayoría del agua que se utiliza en México. En el sector agrícola se desperdicia más del 57% por la infraestructura obsoleta y en mal estado; la industria es la que contamina más: el equivalente a la generada por 100 millones de habitantes.
México tiene una disponibilidad de 0.1% del total del agua dulce del planeta, y la distribución de ésta, es desigual, por lo que mucho del país está catalogado como zona semidesértica. En la clasificación mundial, México está considerado como un país con baja disponibilidad.
Aunado a la relativa poca disponibilidad, hay que tomar en cuenta el crecimiento poblacional, que hace que el promedio de agua por persona haya pasado de 18 mil metros cúbicos por persona en 1950, a 3 mil 692 para 2015.


9 millones de mexicanos no cuentan con acceso a agua potable, según datos oficiales y del Centro Virtual del Agua.

El consumo del agua en México, al igual que en la mayor parte del mundo, se divide en uso personal, de industria, y de agricultura. A nivel mundial, la industria utiliza 22%, contra 8% del consumo personal, y 70% de la agricultura, según datos de la ONU.
En México, según la Comisión Nacional del Agua, la agricultura utiliza entre 68 y 70%, la industria y las hidroeléctricas cerca de 14%, mientras que el uso doméstico es de alrededor de 10%.

Agrícola, el sector que más desperdicia

La agricultura y ganadería son los sectores que más agua utilizan y los que más la desperdician. Según la Conagua, 57% del total utilizado, se desperdicia principalmente por infraestructuras de riego ineficiente que se encuentra en mal estado, es obsoleta o tiene fugas. La superficie irrigada es de 6.3 millones de hectárea. -Las pérdidas por infiltración y evaporación son de más del 60% del agua que se almacena para uso agrícola.-

La industria contamina más

La contaminación de los cuerpos acuíferos representa un problema adicional al desperdicio y poca disponibilidad, y se genera cuando se descargan aguas residuales sin tratamiento sin importar su origen, ya sea de tipo doméstico, industrial, agrícola o minero. Para 2010, más de 70% de los cuerpos de agua de México estaba contaminado, resaltando las del Valle de México.
Aunque el porcentaje de agua que utiliza la industria es mucho menos que la de uso agrícola, genera la contaminación equivalente a la de 100 millones de habitantes, según datos de la CNA.
La industria azucarera es la que produce la mayor cantidad de materia orgánica contaminante y la petrolera y química las que producen los contaminantes de mayor impacto ambiental.
Es importante resaltar que, dado el ciclo hidrológico, un cuerpo de agua podría quedar limpio en un tiempo corto si la fuente de contaminación se suspende, pero si hay sedimentos y la contaminación no se suspende, puede tardar décadas en limpiarse.


Jacques Y. Cousteau

"Olvidamos que el ciclo del agua y el ciclo de la vida son uno mismo"

Buzo explorador y naturalista francésver biografía Jacques Y. Cousteau
img-01

Agua Pluvial

  • SIMAS
  • 3 de Julio 2019
  • 0 Comentarios
Agua de lluvia, una posibilidad lejana

El agua pluvial que cae en la Ciudad de México podría ser una opción para ayudar a satisfacer la demanda del líquido, sin embargo, no hay actualmente tecnología suficiente para captar, almacenar y aprovecharla, aunque en la UNAM existe un proyecto para utilizarla en consumo humano.
Según datos oficiales de la Comisión Nacional del Agua, y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), cada año caen en México cerca de 711 mm de lluvia por año, lo que se traduce a un billón 489 millones de metros cúbicos.
El agua de lluvia no se aprovecha en la Ciudad de México para recargar los mantos acuíferos porque no hay forma de que lleguen, dado que los ríos fueron entubados, por lo que la gran mayoría de la precipitación se pierde yendo directamente al drenaje. En otros lugares del país, cerca de 20% llega a ríos y arroyos, 73% se evapotranspira y regresa a la atmósfera, mientras que el porcentaje que se filtra a lo mantos es muy poco, aproximadamente 6%, acorde a los datos del centro virtual de información del agua.
El 67% de las lluvias cae en los meses de junio, julio, agosto y septiembre, además que la precipitación es desigual a lo largo del país. Los estados que más lluvia reciben son Chiapas, Oaxaca, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Veracruz y Tabasco. Aunado a esto, hay que saber que actualmente no hay tecnología suficiente para captar, almacenar y aprovechar el agua pluvial.

Contaminación pluvial

En las grandes urbes como la nuestra, la industrialización y la alta densidad poblacional tienen efectos adversos en la química de las precipitaciones pluviales, que remueven de la atmósfera partículas y gases emitidos por fuentes naturales como la actividad volcánica, y antropogénicas, como emisiones vehiculares e industriales.
Esos contaminantes son depositados en la superficie terrestre tras un aguacero, con un impacto negativo en la calidad de los suelos; no obstante, aclaró Rocío García Martínez, investigadora del Grupo Aerosoles Atmosféricos del CCA, “el problema no son las lluvias, sino las condiciones atmosféricas”.
En la conferencia ¿Beber Agua de Lluvia sin Tratar es Seguro para la Salud?, la universitaria explicó que mediante un proyecto que ella encabeza, se dieron a la tarea de evaluar esa agua para conocer su calidad y las posibilidades de consumo humano directo.
En esta labor consideraron parámetros como: sólidos sedimentables, sólidos suspendidos totales, coliformes totales, coliformes fecales, conductividad eléctrica, pH, sulfato, nitrato, cloruro y sodio (incluidos en la norma de calidad de agua potable de México NOM-127- SSA1-1994). Los resultados de los análisis fueron positivos para los contaminantes en la mayoría de los casos.
Una de las conclusiones fue que, debido a estos contenidos, el agua de lluvia sólo puede ser utilizada para tareas como lavar automóviles, algunos tipos de ropa o para riego, pero no para consumo humano, al menos no sin un tratamiento adecuado.

Benjamin Franklin

"Cuando el pozo está seco sabemos el valor del agua"

Político, polímata, científico e inventor estadounidense.ver biografía Benjamin Franklin
img-01

Infraestructura hídrica

  • SIMAS
  • 1 de Julio 2019
  • 0 Comentarios
Más de 80% del agua se va en uso agrícola y de la industria

La industria de producción y la agricultura consumen la mayoría del agua que se utiliza en México. En el sector agrícola se desperdicia más del 57% por la infraestructura obsoleta y en mal estado; la industria es la que contamina más: el equivalente a la generada por 100 millones de habitantes.
México tiene una disponibilidad de 0.1% del total del agua dulce del planeta, y la distribución de ésta, es desigual, por lo que mucho del país está catalogado como zona semidesértica. En la clasificación mundial, México está considerado como un país con baja disponibilidad.
Aunado a la relativa poca disponibilidad, hay que tomar en cuenta el crecimiento poblacional, que hace que el promedio de agua por persona haya pasado de 18 mil metros cúbicos por persona en 1950, a 3 mil 692 para 2015.

9 millones de mexicanos no cuentan con acceso a agua potable, según datos oficiales y del Centro Virtual del Agua.

El consumo del agua en México, al igual que en la mayor parte del mundo, se divide en uso personal, de industria, y de agricultura. A nivel mundial, la industria utiliza 22%, contra 8% del consumo personal, y 70% de la agricultura, según datos de la ONU.
En México, según la Comisión Nacional del Agua, la agricultura utiliza entre 68 y 70%, la industria y las hidroeléctricas cerca de 14%, mientras que el uso doméstico es de alrededor de 10%.

Agrícola, el sector que más desperdicia

La agricultura y ganadería son los sectores que más agua utilizan y los que más la desperdician. Según la Conagua, 57% del total utilizado, se desperdicia principalmente por infraestructuras de riego ineficiente que se encuentra en mal estado, es obsoleta o tiene fugas. La superficie irrigada es de 6.3 millones de hectárea.-Las pérdidas por infiltración y evaporación son de más del 60% del agua que se almacena para uso agrícola.-

La industria contamina más

La contaminación de los cuerpos acuíferos representa un problema adicional al desperdicio y poca disponibilidad, y se genera cuando se descargan aguas residuales sin tratamiento sin importar su origen, ya sea de tipo doméstico, industrial, agrícola o minero. Para 2010, más de 70% de los cuerpos de agua de México estaba contaminado, resaltando las del Valle de México.
Aunque el porcentaje de agua que utiliza la industria es mucho menos que la de uso agrícola, genera la contaminación equivalente a la de 100 millones de habitantes, según datos de la CNA.
La industria azucarera es la que produce la mayor cantidad de materia orgánica contaminante y la petrolera y química las que producen los contaminantes de mayor impacto ambiental.
Es importante resaltar que, dado el ciclo hidrológico, un cuerpo de agua podría quedar limpio en un tiempo corto si la fuente de contaminación se suspende, pero si hay sedimentos y la contaminación no se suspende, puede tardar décadas en limpiarse.

Leonardo DaVinci

El agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza

Genio Italianover biografía Leonardo Da Vinci
img-01

¿Pagamos lo justo por el agua?

  • SIMAS
  • 1 de Julio 2019
  • 0 Comentarios

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) calcula que nuestro país tiene una de las tarifas más bajas de agua del mundo, de 0.49 dólares por cada mil litros, contra 6.40 en Dinamarca.
La Organización Mundial de la Salud considera que una persona necesita en promedio entre 50 y 100 litros de agua para satisfacer sus necesidades básicas y evitar problemas de salud; además, apunta que el costo del preciado líquido no debe sobrepasar el 3% de los gastos familiares. En México, “dado el índice de hacinamiento, es equivalente a un consumo de entre 5.85 y 11.7 m3 por toma al mes”, apunta el Sistema de Información de Tarifas de Agua Potable (SITAP).
Sin embargo, ¿cuánto cuesta realmente el agua que consumimos todos los días en nuestros hogares de Acuña? El pago real de cada metro cúbico de H2O podría superar la tarifa impuesta por el Sistema Municipal de Agua de Acuña (Simas).
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) calcula que nuestro país tiene una de las tarifas más bajas de agua del mundo, un estudio publicado por la institución en 2011 apuntó que mientras en México se pagaban 0.49 dólares por cada m3 del líquido, en Dinamarca la cifra subía hasta los 6.40 dólares.


Albert Szent-Györgyi

Si hay magia en este planeta, está contenida en el agua

Filósofo húngaro premio nobel de medicinaver biografía Albert Szent-Györgyi
img-01

Huella hídrica, el agua invisible

  • SIMAS
  • 1 de Julio 2019
  • 0 Comentarios
Todas las cosas que consumimos, utilizan agua para su producción. El total usado es la huella hídrica, que va desde 150 litros por una taza de café, hasta 15 mil litros por kilo de carne.

Generalmente asociamos el desperdicio de agua potable a actividades que realizamos todos los días. Cepillarse los dientes sin cerrar el grifo, tomar demasiado tiempo en la regadera o lavar el automóvil con una manguera son algunos de los ejemplos más comunes. Sin duda, son fuentes de desperdicio constantes y preocupantes a nivel mundial, mas no son las únicas que se ven reflejadas en nuestra huella hídrica.
El concepto de Huella Hídrica se usa como referencia para calcular el agua que se utiliza en todo aquello que consumimos y fue creado por Arjen Hoekstra, profesor de la Universidad de Twente, en los Países Bajos. Asimismo, Hoekstra fue co-fundador, director y, actualmente, parte del consejo de la organización Water Footprint Network, que se dedica a realizar investigaciones sobre el fenómeno y asesorar a aquellos que deseen modificar su huella hídrica alrededor del planeta.
El cálculo incluye la cantidad de líquido vital que se utiliza en cada etapa de producción de los productos que compramos. Por ejemplo, en el caso de una playera de algodón, el impacto de su huella hídrica en el ambiente tomaría en cuenta el agua que se usó y contaminó para regar una cosecha de la materia prima y transformarla en un textil listo para ser usado.
Las cifras resultantes (en litros o metros cúbicos) se utilizan para optimizar procesos industriales, detectar focos rojos al interior de cada país, conocer el impacto geográfico que el uso del agua produce y saber a ciencia cierta el impacto que reciben nuestras reservas de agua con cada nuevo producto.
La Water Footprint Network divide en tres categorías la manera en que nuestra huella hídrica impacta el ambiente. La huella hídrica verde hace referencia al agua de lluvia que se utiliza en el proceso de fabricación, por ejemplo, en plantíos. Por su parte, el color azul alude al líquido que se extrae de fuentes superficiales o subterráneas, generalmente de agua dulce, y que se evapora. Para terminar, el identificador gris tiene en cuenta la calidad del agua gastada y su grado de contaminación.
Así, por ejemplo, para poner a disposición del público un kilo de almendras, se gastan más de 16 mil litros de agua. ¿Un kilo de carne? 15 mil ¿Chocolate? 17 mil ¿Semillas de vainilla? 126 mil. Cada decisión de consumo, acarrea un costo para el planeta y nuestro futuro.
El Foro Económico Mundial estima que más de 800 personas alrededor del mundo no tienen acceso a fuentes seguras de agua, asimismo, para el 2030, la demanda por el vital líquido crecerá en un 40% y será imposible de cubrir.
Este cambio afectará gravemente la economía mundial, impactando de manera negativa en el precio de los alimentos y productos que consumimos.


Huella hídrica en México

Millones de l3 al año

l3 por persona

%

%l consumo interno

%

%l consumo externo

Huella hídrica en México

Ligas de Interésnuestras recomendaciones

  • Gobierno del Estado de Coahuila
  • Gobierno de Unidad - Acuña
  • Operadores de agua en México
  • CILA Acuña
  • CNA niñas,niños y adolescentes
  • CONABIO Acuña, juegos